Veamos primero la definición que dan algunos autores a ¿Qué ES UN TALENTO?
Es un individuo que posee un conjunto de aptitudes genéticas o adquiridas que permiten la obtención de resultados relevantes en una especialidad deportiva. (Burlo, López y Santana, 1996)
Es una persona con la disposición por encima de lo normal de poder querer realizar unos rendimientos elevados en el campo del Deporte. (Hahn, 1988)
Talento es una aptitud natural o adquirida para hacer algo y depende de la capacidad individual, de las motivaciones del sujeto y del medio social. Además, no sólo tiene que ser descubierto, sino estimulado y formado (López Bedoya, 1999).
Otros autores el talento deportivo lo definen como “un sujeto que posee un conjunto de aptitudes genéticas o adquiridas que le permiten la obtención de resultados relevantes en una
La detección de un talento deportivo es una predicción a largo plazo en cuanto a las posibilidades de que un individuo posea las capacidades y los atributos necesarios para alcanzar un nivel performance dado en un deporte determinado (Salmela y Régine, 1983)
La selección de jóvenes talentos se entendería como una operación reposando sobre una predicción a corto plazo en cuanto a las posibilidades de que un sujeto dado en el seno de un grupo de atletas posea atributos, en nivel de aprendizaje, el entrenamiento y la madurez para realizar una mejor performance que el resto de los miembros del grupo en un futuro inmediato (López. J., 1995)
Los programas sistemáticos de detección de talentos empezaron en los países del este de Europa en los años 60 y 70 y fueron responsables en gran parte, de su éxito en los juegos olímpicos. Estos programas han sido adaptados por países como China y Cuba con excelentes resultados (Malina, 1997).
En un deporte como el tenis, existen también diferentes definiciones de talento por especialistas de este ámbito, destacan dos en particular:
Según el director técnico (Slezak) de la federación checoslovaca de tenis define el talento como poseedor de una serie de habilidades motoras y psíquicas que llevan a dominar la técnica del tenis de la forma más eficiente aún en condiciones extremadamente exigentes y difíciles en todos los sentidos.
Según Shonborn (1984), interpreta al talento como la evolución progresiva hasta la plasmación definitiva de una aptitud excepcional, es decir la aptitud es un requisito constante que se tiene o que no se tiene.
La detección de talentos en tenis es algo muy difícil al ser un deporte abierto que requiere tomar decisiones constantemente, organizar respuestas, conocer el espacio, además de disponer de variadas habilidades mentales, físicas, técnicas y tácticas (MacCurdy, 2006)
No hay prácticamente estudios sobre la detección de talentos en tenis (Müller, 1990) y por tanto en muchos países muchos de los resultados obtenidos en torneos a edades tempranas es en lo que se basan los resultados.
Tradicionalmente en un deporte como el tenis se ha llevado utilizando la detección natural, sin embargo en los años recientes se están basando los investigadores, en fundamentos científicos, intentando determinar las características específicas que el tenis exige a los jóvenes talentos para llegar a ser jugadores de alto nivel (Müller, 1990).
Respecto a la identificación de talentos en tenis, una clave básica es saber hasta qué punto podemos medir el rendimiento, ya que las características físicas y fisiológicas parecen más fáciles de evaluar que las psicológicas y técnico-tácticas.
Existen dos modelos diferentes en el tenis según el IT (identificación de talentos: La selección natural como anteriormente comentábamos y el rendimiento.
El primero (selección natural), se basa en que el jugador, empieza a jugar va mejorando poco a poco su nivel de juego lo que le anima a seguir progresando entrenar más y a competir hasta que llega a alto rendimiento. Como beneficios puede proporcionar, utilizan la base de participantes actuales enfatizan el ganar y la competición desde el principio. Los criterios se basan en el ojo clínico del entrenador y en los resultados de los jugadores, la opinión de los entrenadores es muy importante. (Hoare, 2001; Stanjonovic, 2006).
Como desventajas o problemas, Confían en la coincidencia de que un jugador con talento empiece a jugar al tenis (Malina, 2003)
El segundo caso lo denominaremos modelo científico, este es basado con varias ciencias del deporte como pueden ser la antropometría, fisiología o psicología, aunque históricamente ambos métodos se han considerado opuestos, enfoques recientes sugieren que la combinación de ambos es mejor tanto para identificar como para trabajar con jugadores con talento.
Los modelos basados en principios científicos, utilizan los resultados de investigaciones para crear baterías de pruebas específicas para tenis. Estos resultados de las pruebas tienen un alto nivel de fiabilidad y validez y pueden ayudar a acortar el tiempo dedicado a buscar jugadores talentosos. (Hoare, 2001; Stanjonovic, 2006); La caracterización física juega un papel importante en la búsqueda de talentos, pero muchos partidos de tenis no los ganan los más rápidos, ni los más fuertes o los que están en mejor forma, por ello al seleccionar y desarrollar jugadores con talento, debemos distinguir esta ambigüedad de las capacidades físicas.
Las pruebas deben de ser sencillas y proporcionar resultados fiables y válidos. Las pruebas deben identificar las cualidades que son importantes para el rendimiento de élite, se deben de identificar estos factores por primera vez de 7 a 10 años y con reconocimientos regulares cada 1 o 2 años para monitorizar los posibles cambios por la maduración y el desarrollo.
Las pruebas médicas no juegan un papel importante en la detección de talentos en tenis, pero pueden ayudar.
El examen médico estándar puede incluir las siguientes áreas: piel, examen cardiovascular, pecho, espirometría, abdomen, hipermovilidad articular, examen neurológico, etapas del crecimiento de Tanner; patología y síndrome de Marfan (Reid, Quinn&Crespo, 2003).
Entre las pruebas fisiológicas pueden destacar un test de esfuerzo para medir el consumo de oxígeno máximo (VO2 máx.), el ritmo cardiaco máximo y el umbral de lactato, es útil para medir la capacidad de resistencia. Pero la resistencia sólo es un aspecto de la forma física, que no está directamente relacionada con las habilidades en el tenis, y sólo está ligeramente relacionada con el rendimiento en el tenis (Reid, Quinn&Crespo, 2003).
La visión también suele formar parte de las pruebas ya que es importante determinar la agudeza visual, la percepción de la profundidad, la visión de los colores, visión periférica y el ojo dominante.
Pero estos modelos o pruebas pueden no tener en cuenta los elementos intangibles que influyen en el talento tanto como las implicaciones sociales necesarias para desarrollar jugadores con talento, ya que las tendencias de la investigación indican que las características individuales como por ejemplo de tipo genéticas, y las ambientales como pueden ser los entrenadores, padres, amigos, todo lo que rodea externamente al jugador son muy importantes dentro del proceso de desarrollo de jugador.
En 2001, Williams y Krane identificaron la importancia de las características psicológicas de deportistas de gran éxito como: autocontrol en las emociones, mejor concentración y focalización, auto-charla positiva y visualización, un nivel alto de determinación/resolución y compromiso, y mucha confianza en sí mismo.
Además de todas las pruebas expuestas anteriormente tanto físicas, como características psicológicas, hay que anotar la gran importancia que tienen los padres sobre el talento deportivo, ya que son los padres quienes detectan las primeras señales de talento en sus hijos (Bloom, 1985), al apoyar la participación en distintas actividades y controlar su rendimiento en los primeros años.
El rol de los padres, es importantísimo y no está solamente limitado a la estimulación, dirección y facilitación del interés del niño por el tenis, si no que la contribución más importante es la de moldear el carácter del niño y enseñarle ciertos valores, especialmente la honradez (Csikszentmihalyi, 1997). En un estudio con tenistas de élite Monsaas, (1985) demostró que los que llegan a lo más alto vienen de familias muy interesadas en el tenis y en el deporte en general, y fomentan valores de trabajo duro, deportividad, dar lo mejor de sí mismo y nunca rendirse hasta llegar al máximo.